La parte menos divertida: organizarse
Fechas, pagos, quien se cae a última hora, quien desaparece del grupo de WhatsApp… Aquí van ideas para que no se coma todo el marrón siempre la misma persona y que la despedida sea agradable también para quien la organiza.
No es la parte más divertida, pero si se hace bien, el resto de la despedida fluye mucho mejor y hay menos tensiones.